Domiciliación de empresas: qué es, a quién le sirve y cuánto cuesta

¿Quiere que su empresa tenga una dirección que no sea la de su casa, sin pagar una oficina? Le explicamos qué incluye la domiciliación, a quién le sirve y por qué le pedirán documentos.

En resumen

La domiciliación de empresas permite usar la dirección de un centro de negocios como sede social y domicilio fiscal, con recepción de correo. Sirve sobre todo a sociedades que no necesitan oficina. Quien presta este servicio está sujeto a la Lei n.º 83/2017 y, por eso, debe identificar a la empresa, al administrador y a los titulares reales antes de aceptar al cliente.

Imagine que está constituyendo su empresa y trabaja desde casa. En las facturas, en la web y en cada correo va a aparecer una dirección. ¿De verdad quiere que sea la de su casa? Para eso existe la domiciliación.

En la práctica, la empresa usa la dirección de un centro de negocios como sede social y domicilio fiscal, sin ocupar allí una oficina. El prestador recibe el correo en nombre de la empresa y avisa cuando llega algo. También se habla de oficina virtual: una dirección profesional sin el alquiler de una oficina.

Sede social y domicilio fiscal no son lo mismo

La sede social es la dirección que figura en el contrato de sociedad y en el registro mercantil. El Código das Sociedades Comerciais (Código de Sociedades portugués) establece que la sede debe fijarse en un lugar concretamente definido y que constituye el domicilio de la sociedad (artículo 12.º). El mismo código obliga a indicarla en los contratos, en la correspondencia, en los sitios web y, en general, en toda la actividad externa de la empresa (artículo 171.º).

El domicilio fiscal, en cambio, es la dirección que cuenta para la Autoridade Tributária, a la que todo el mundo llama Finanças. Para las personas jurídicas, la Lei Geral Tributária (Ley General Tributaria) lo define como el lugar de la sede o de la dirección efectiva (artículo 19.º), así que en una sociedad ambos coinciden casi siempre. La misma ley añade que el cambio de domicilio no produce efectos mientras no se comunique a Finanças.

Para quien trabaja como empresario individual la regla cambia: el domicilio fiscal de una persona física es su residencia habitual. Un empresario individual puede usar una dirección profesional para el correo y la imagen del negocio, pero debe confirmar con su gestor qué puede indicar y dónde.

A quién le sirve

El caso más habitual es el de quien trabaja desde casa y prefiere que su dirección personal no aparezca en el registro mercantil, en las facturas ni en la web. Luego están las empresas recién creadas, que necesitan una sede para constituirse pero todavía no una oficina. Y también quien pasa la semana de viaje, los socios que viven fuera de Portugal y las empresas que han cerrado la oficina y no quieren cambiar de sede cada vez que alguien se muda.

Qué suele incluir

El núcleo es casi siempre el mismo: sede social y domicilio fiscal en la dirección del prestador, recepción de correo (cartas certificadas incluidas, según las condiciones del contrato), aviso de llegada por correo electrónico u otra vía y, a menudo, una sala de reuniones con reserva, a veces de pago aparte.

Antes de firmar, pregunte. ¿Se abre y escanea el correo o solo se fotografía por fuera? ¿Cómo se recoge o se reenvía? ¿Qué tipo de paquetes aceptan? ¿Y cuánto cuesta salir del contrato?

Además, la dirección física no es el único canal de Finanças. La Lei Geral Tributária obliga a las sociedades a tener buzón electrónico, salvo que se adhieran al servicio público de notificaciones electrónicas asociado a la morada única digital. Una buena domiciliación no le exime de ello.

Cuánto cuesta

No hay un precio fijado: depende de la ciudad, de lo que incluya y del contrato. Al comparar, fíjese en el precio mensual y el anual, el IVA, los costes de alta, los límites de correo, el coste de reenvío, el preaviso para darse de baja y la renovación automática. Un precio bajo lleno de extras puede salir más caro.

Por qué el prestador pide tantos documentos

La lista de documentos no es burocracia inventada. La Lei n.º 83/2017, sobre prevención del blanqueo de capitales, incluye entre los sujetos obligados a los prestadores de servicios a sociedades y menciona expresamente el suministro de sedes sociales y de direcciones comerciales, administrativas o postales (artículo 4.º).

El prestador debe obtener información sobre los titulares reales del cliente antes de iniciar la relación (artículo 29.º) y comprobar si hay personas políticamente expuestas (artículo 19.º). Por eso es normal que le pidan:

  • el código de la certidão permanente (certificado permanente del registro mercantil);
  • el documento de identidad y un justificante de domicilio del administrador;
  • el justificante del RCBE, el registro central de titulares reales portugués;
  • los titulares reales y si alguno es persona políticamente expuesta.

Si la empresa todavía no está constituida, suele pedirse el certificado de admisibilidad de la denominación, que demuestra que el nombre ya está aprobado. Si un prestador no le pide nada de esto, desconfíe en lugar de quedarse tranquilo.

Domiciliación en My Desk

En My Desk, en el centro de Maia, la Domiciliación cuesta 20 €/mes o 200 €/año (con 2 meses gratis en el pago anual), exenta de IVA al amparo del artículo 53.º del Código do IVA. Incluye sede social y domicilio fiscal, recepción de cartas y paquetes pequeños (no recibimos paquetes grandes). La sala de reuniones es un extra: 2 horas al mes por 10 € más al mes, con hora extra a 5 €. Fotografiamos cada sobre por fuera, sin abrirlo nunca, y le avisamos por correo electrónico, WhatsApp y en el área de cliente de My Desk.

El servicio es 100% online. Pueden contratarlo una sociedad, un empresario individual (empresário em nome individual) o un particular. Si la empresa aún está por constituir, puede contratar primero, usar la dirección de My Desk en la constitución y enviarnos después la certidão permanente. Todo se hace online en contratar la Domiciliación.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar una domiciliación como sede social de mi empresa?

Sí, siempre que el contrato con el prestador lo permita. La ley exige que la sede sea un lugar concretamente definido, y esa dirección pasa a constar en el registro mercantil y en Finanças.

¿La domiciliación sirve para empresarios individuales?

Puede servir, con una salvedad. Para las personas físicas, el domicilio fiscal es la residencia habitual (artículo 19.º de la Lei Geral Tributária). Una dirección profesional puede usarse para la correspondencia y la imagen del negocio, pero confirme con su gestor cómo puede usarla.

¿El prestador abre mi correo?

Depende del prestador y del contrato, así que pregunte antes de firmar. En My Desk los sobres nunca se abren: recibe una foto del sobre por correo electrónico, por WhatsApp y en el área de cliente.

¿Por qué me piden el justificante del RCBE y los titulares reales?

Porque la Lei n.º 83/2017 incluye a quien proporciona sedes sociales y direcciones comerciales y obliga a estos prestadores a identificar al cliente, y a quien lo controla, antes de iniciar la relación.